Los sacos de arena tradicionales son un símbolo de protección contra el agua, pero ¿siguen siendo eficaces? Comparémoslos con las modernas barreras WaterShield
Los sacos de arena son una solución conocida desde hace décadas. Su principal ventaja es su fácil disponibilidad y su bajo precio. Pero, ¿siguen siendo la mejor opción?
Bolsas: hay que llenarlas, transportarlas y apilarlas, lo que lleva horas y requiere varias personas.
WaterShield: se tarda menos de 20 segundos en instalar una barrera. Una sola persona puede asegurar una propiedad en pocos minutos.
Bolsas: Dejan pasar el agua, la absorben y deben desecharse después de su uso.
WaterShield: Las juntas de goma evitan las fugas, no absorben el agua y son reutilizables.
Bolsas: se necesitan docenas de bolsas para una protección eficaz. Son pesadas, voluminosas y desechables.
WaterShield: Son ligeras (aprox. 5 kg), se pueden plegar y guardar en poco espacio.
Bolsas: Su adquisición es barata, pero conlleva costes de eliminación y mano de obra.
WaterShield: Costes unitarios más elevados, pero se amortizan con cada uso adicional.
➡️ En resumen: si valora el tiempo, la eficacia y la comodidad, las barreras modernas son sin duda una ventaja.
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